LA INFIDELIDAD

Existen muchas historias de la vida real acerca de las infidelidades: el experimentar esta situación  seguramente es una  de las sorpresas mas desagradable para lo cual no se esta preparado, la vida no nos prepara para enfrentar una situación de semejante magnitud, no nos prepara para las pérdidas, no hay como comprender como aquella persona que le había jurado en un altar estar en todo tiempo, compartir cada situación de su vida había olvidado aquel pacto, había descuidado de hacer crecer y florecer aquella relación, había llegado a traicionar al esposo (a) de su juventud, permitiendo que el pecado ingrese en sus vida hasta el punto de destruirlo.
 Y la pregunta que surge es “¿Por qué me ocurrió esto y precisamente a mí? “A mí no me puede estar pasando” ya que todo lo que esta ocurriendo es inesperado y muchos sentimientos salen a  flor de piel como ¿Qué sucederá ahora? ¿Mis hijos, la vergüenza, creo que saldré de casa, etc., pero existen preguntas  mas allá como ¿si salgo de casa quien va a asumir los gastos míos y de mis hijos? Sentimientos encontrados de rabia y de dolor y al mismo tiempo amando ¡Qué hago con este amor que siento! Pero por encima está la impotencia y la herida que ha causado la traición.
QUE ES LA INFIDELIDAD.- Es la falta de fidelidad, aquel que no profesa la verdad. Es la acción infiel, carente de fe.
QUE PRODUCE LA INFIDELIDAD?
La infidelidad es una tragedia existente de los tiempos antiguos, que  crea inseguridad, desconfianza, dolor, depresión y un vacío, cicatrices profundas en el corazón que difícilmente se logra recuperar la seguridad en su pareja y no solamente en lo que tiene que ver con ella sino la infidelidad a un amigo, a la empresa a la cual se debe, a sus hijos, a sus padres, a Dios mismo, a los negocios; miramos por medio de las escrituras las infidelidades de los hombres de manera recurrente; y como Dios nos advierte de caer en ellos
Ex.19:5 “Ahora, si diereis oído a mi voz, y guardares mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra”
Salmo 103:17 “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos”
Salmo 103:18 Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obras”
Sal. 132:12 “Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentaran sobre tu trono para siempre”
La llave para poder vivir en fidelidad es la permanencia en Dios, en guardar sus mandamientos, en tener a Jehová, oyendo cada día
CUANDO OCURRE LA INFIDELIDAD? La palabra de Dios dice que “….Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una ves que ha sido consumado, da a luz la muerte.” Santiago 1:14,15.
Todo tiene un comienzo, nada ocurre porque sí, hay expresiones como “me caí” “no me di cuenta” una chispa puede originar una explosión, y es así como ocurre la infidelidad; empezó como un pensamiento este mal pensamiento lo arrastra y seduce hasta el punto que lo lleva a lo que llamamos infidelidad lo cual es un pecado para Dios y la consecuencia es la muerte paulatina de toda su familia, incluyendo sus finanzas y todo su interior.
El Señor Jesús por medio de su palabra nos advirtió que “oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio, pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer v para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” Mateo 5:27,28.
Debemos asumir responsabilidad por nuestros actos, el permitir que nuestros pensamientos divaguen sin tener control de ellos nos lleva a que anhelemos y deseemos mas allá de una forma exagerada, queriendo satisfacer la parte carnal del hombre salomón decía “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es muerte…”

¿Por qué cae el hombre en la Infidelidad?
Aunque dura la respuesta es muy acertada: porque no hay  el carácter suficiente para renunciar a tiempo, aún conscientes que nos encontramos a las puertas de caer en pecado, y más grave aún, en pecado moral y de manera consciente seguimos adelante.
El libro de Samuel nos relata la historia del Rey David…
Tarde... se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: aquella mujer es Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías eteo" (2 Samuel 11:2,3).
Hasta aquí todo marcha en el terreno de las posibilidades. David pudo hacerse a un lado, desechar la idea. Razonar que era una locura pretender a una mujer casada. El, como el que más, conocía los mandatos del Señor. Era consagrado. No desconocía en absoluto las consecuencias que se derivarían de sus actuaciones. Sin embargo cedió. Y fue una de las peores decisiones de su vida. "Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa" (2 Samuel 11:4). Del pensamiento, concebir algo contrario a la voluntad de Dios, y por supuesto, de mero sentido común para el normal desenvolvimiento de nuestra sociedad, se pasó a la materialización de ese pensamiento. Tomar la decisión de seguir adelante, sin medir las consecuencias, fue lo que mayor problema trajo a David.

El pecado trae consecuencias.-
Hace algún tiempo una angustiada mujer escribió a la sección de consejería de un diario local. ¿El motivo? Su esposo llevaba algo más de seis meses fuera del país. Aconsejada por un amigo, y bajo el pretexto de no soportar tanta abstinencia sexual, recurrió a los servicios de un hombre inmerso en la prostitucion. Y no solo cedió al momento sino que sostuvo relaciones sin preservativo. ¡Y quedó embarazada!.
Su encrucijada radicaba en la inminencia del regreso de su marido y ella estaba en un estado sumamente comprometedor, con un ser creciendo en su vientre.
¿Ironías de la vida? ¿Un castigo de Dios? Ninguna de las cosas. Más bien, las consecuencias inevitables del pecado. De ahí que siempre es necesario medir los elementos negativos y problemas que se desprenderán de todas nuestras actuaciones erradas.
Estas amargas circunstancias fueron las que debió enfrentar David. "Y conoció la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta" (2 Samuel 11:6).
El resto de la historia la conocen ustedes. A una mentira siguió la otra, y otra más. Todo con el propósito de esconder tan grande pecado.
¿Qué hacer cuando ha sido infiel.-
1.- Todos los cristianos y no cristianos se esta expuesta a la tentación. El apóstol Pedro nos advierte: "Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 Pedro 5:8).
2.-Huya a tiempo de toda ocasión que nos abra puertas a la infidelidad: "El sabio teme y se aparta del mal" (Proverbios 14:7 a).
3.-Reconozca su debilidad y dependa de Dios para que le conceda la fortaleza necesaria. El apóstol Pablo lo recomendó de la siguiente manera: "Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza" (Efesios 6:10).
En sus fuerzas difícilmente podrá vencer, pero sí con la fortaleza que se desprende del Señor. No olvide que la infidelidad, además de ir en contra de los preceptos bíblicos, representa una traición a los sentimientos de las personas que nos rodean, y en particular de nuestra pareja.